domingo, 22 de marzo de 2009
Top 5 de películas sobre la Mafia
o con las actuaciones sobresalientes de Jack Nicholson, Leo DiCaprio y Matt Demon.
Hecho: El papel de jefe mafioso fue ofrecido primeramente a Robert Deniro que lo rechazó. Una verdadera lástima.
4.- El Padrino II. Que más se puede decir sobre este gran clásico del cine en general. Al Pacino en su mejor momento y Robert Deniro personificando a un joven Don Corleone de manera excelente. Una película que raya en la perfección.
Hecho: Para el Padrino I, Coppola tuvo que pelear con la producción para que eligieran a Marlon Brando para el papel de Don Corleone. Sólo se convencieron cuando vieron a Marlon haciendo la representación en un ensayo de prueba. Los dejo con la boca abierta.
3.- Casino. Joe Pesci y Robert Deniro, la mancuerna regresa y de que forma. Si bien, Casino no llega al nivel que Buenos Muchachos alcanzó, no es para nada una película que quede a deber. Joe Pesci hecho un maniático asesino… como cansarse de ver eso.
Hecho: La palabra “Fuck” es dicha 422 veces durante la película. Eso equivale a una vez cada 2.4 minutos.
2.- Scarface. Al Pacino como Tony Montana, un cubano que quiere llegar a ser el rey de la droga en Miami. Grandes frases salieron de esta grandiosa película. “Say hello to my little friend!”… sobra decir que no alcanzaron a decir ni adiós.
Hecho: Scarface vence a Casino en el Fuckorama. La palabra es dicha 207 veces, que en promedio es una vez cada 1.2 minutos.
1.- Buenos Muchachos. Algunos valientes la catalogan como la mejor película de los últimos cincuenta años. Yo no me arriesgo tanto, pero aún así no se puede negar su calidad. La mejor película sobre la mafia que se haya hecho a la fecha.
Hecho: Buenos Muchachos rockea bien duro… y eso, amigos, es un hecho
Series basura: Smallville

Harry Potter Apesta

Dragon Ball Z Evolution (Yea, Sure)
¿Por qué los estadounidenses tienden a americanizar las grandes producciones japonesas? Eso simplemente no funciona ¿Que no se acuerdan de la vomitiva ‘Street Fighter’ o de todas y cada una de las películas basadas en filmes de terror japones?
¿Que se necesitará para que aprendan? Los fracasos en taquilla constantes no los hacen entrar en razón, así que propongo que todos salgamos a las calles cuando estrenen Dragon Ball entonando una canto de batalla que va mas o menos así: “No queremos su Dragon Ball, porque Goku no es homosexual y Picoro no se parece a Brainiac de Superman”.
Bueno, pueden variar la letra si lo desean. Sólo es una idea.
Los veo frente al cine de su elección.
Pd. Trajes de fanboy son opcionales.
La mejor serie de televisión: Los Soprano

sábado, 14 de marzo de 2009
Reseña Cinéfila: Watchmen

Voy llegando de ver Watchmen por segunda vez y decidí que no compraré el dvd cuando salga a la venta ¿Por qué? Simple: Porque Watchmen no es una película que vaya a aguantar un constante retorno a mi reproductor de dvd.
No me malentiendan, la película no es mala, de hecho, es una excelente adaptación de una grandiosa novela gráfica, de la cual, muchos decían que era imposible llevarse al cine.
Snyder se mantiene fiel al cómic y se agradece. Todas las grandes tomas que esperaba ver están ahí. La escena donde Rorschach les recuerda quien es el que manda a los convictos de la cárcel es enorme. No la hubiera podido imaginar de otra manera más perfecta. Incluso Zack Snyder va más allá y nos regala la pelea que el cómic no muestra y que termina con la muerte de El Comediante (atención: No es spoiler. Ocurre en los primeros segundos de la película).
La elección del elenco es de destacarse. No hay grandes nombres pero los actores fueron los indicados. En especial, los que personifican a Rorschach y a El Comediante.
La película es ruda y no apta para menores de edad. Vísceras explosivas empañan la pantalla cada tanto tiempo, alternándose con escenas sexuales donde se muestra un poco de todo. Es perfecto para mi, pero creo que a algunas personas dentro del cine les pareció que algunas escenas iban demasiado lejos. Aunque, por otro lado, tal vez tiene que ver con el hecho de que la mayoría de ellas piensa que esta entrando a ver una película de super héroes común y corriente. Y vaya que no es así.
Lo que falla en Watchmen es que al meter un cómic tan complicado y con tantas capas dentro de una película de dos horas y cuarenta minutos, lo que sucede es que para que podamos entender la trama, Snyder termina entregándonos escenas de dialogo eternas y cambios de escenas medio forzadas que aunque milagrosamente hace que encajen de una manera coherente, termina siendo cansado seguirle el paso.
En conclusión. Ver Watchmen es una experiencia que toda persona de entre dieciocho y treinta y tantos años debe tener. Nos muestra una historia original y reflexiva que pocas veces se atreve a enseñar el cine comercial.
Vayan, véanla, pero sólo una vez, porque seamos sinceros, al final, leer diez mil lineas de dialogo no es lo que todos buscan en una película de super héroes.
miércoles, 11 de marzo de 2009
Blu Ray vs Streaming: La guerra que aquí nos viene valiendo un cake.
Mucho se discute en la red, dentro de los foros de países industrializados, sobre si los servicios de descarga de películas High Definition reemplazaran a los discos Blu Ray. Los argumentos van y vienen pero no llegan a un acuerdo. Algunos arguyen lo económico que es descargar la película desde servicios como Netflix. Por otro lado, los defensores del Blu Ray afirman que el sentido de pertenencia es muy importante y no escogerían dejar de tener un producto físico para sentir que en realidad valió la pena el gasto.
Es lógico que este tipo de discusiones se den en países como Estados Unidos donde una gran parte de la población ya tiene un equipo completo capaz de reproducir alta definición y donde la señal de televisión que emiten las estaciones está a punto de pasar a ser sólo en HD. O como en Japón donde los anchos de banda alcanzan velocidades tan altas que son casi ridículas.
Lamentablemente, mientras en dichos países tienen ese tipo de discusiones, por acá, en Latinoamérica, la gran mayoría no puede darse el lujo de gastar la plata necesaria para hacerse de una TV que pueda proyectar imágenes en alta definición y ya ni siquiera hablemos de un reproductor Blu Ray, que a la fecha su precio sigue siendo muy elevado y resulta prácticamente inservible si no contamos ya con un televisor que pueda desplegar HD.
¿Y que nos queda? ¿Streaming? Para nada. Los anchos de banda en Latinoamérica son raquíticos y sus costos no son tan accesibles como deberían, y por lo que se vislumbra, eso no cambiará en un futuro próximo. En el caso de México, una sola compañía tiene monopolizado el negocio de la conexión a Internet de “alta velocidad” y un usuario promedio se puede sentir afortunado si cuenta con una conexión a 1mb.
No negamos que los precios tanto de televisores como de los reproductores van a la baja, pero con la crisis que enfrenta el mundo entero (y que no parece vaya a acabar pronto), el tiempo para que Latinoamérica alcance a las naciones industrializadas en estas cuestiones se expande cada vez más.
Por otro lado, para recortar los años luz de distancia que tenemos comparado con otros países respecto a los anchos de banda, lo único que nos queda por hacer como usuarios es unirnos y exigir tanto a las empresas como a entidades gubernamentales - las cuales regulan los cambios de infraestructuras- que mejoren la calidad y la capacidad de sus servicios.
Pero mientras las cosas no cambien de manera radical en este lado del mundo, ver discusiones en los foros, con el titulo: “Blu Ray vs Streaming” en castellano, no será más que cosa de ensueño.
domingo, 1 de marzo de 2009
Reseña de: "El Luchador"

Mickey Rourke me recuerda a John Travolta, un actor que tuvo sus años de gran fama para después seguir una temporada larga en el olvido tanto de productores como de los cinéfilos. Para Travolta el exitoso regreso se vio materializado con Pulp Fiction en los noventas, para Rourke tardó un poco más en llegar pero quizá la espera haya valido la pena porque su regreso probablemente sea más fuerte que el del protegido de Tarantino.
Después de verse obligado a actuar en películas al lado de actores de la talla de Jean Claude Van Damme y Denis Rodman y de aparecer en videos de Enrique Iglesias, Rourke regresa con un papel principal que le vale la nominación a un Oscar por mejor actuación en una película nominada para ser la mejor del año.
Rourke interpreta a Randy “The Ram” Robinson, un luchador que ya vio pasar sus mejores tiempos durante los ochentas y ahora sobrevive en el siglo XXI presentándose en eventos luchisticos de tercera y trabajando en un super mercado. Después de darse cuenta que su cuerpo ya no da para seguir luchando, el Ram decide rehacer su vida y dejar la soledad que hasta el momento era lo único que lo acompañaba, así que trata de volver a tener contacto con su hija y de formar una relación con una bailarina exótica (Marisa Tomei).
La actuación de Rourke puede ser la mejor de su carrera pero no llega a ser épica. Sin embargo, está lo suficientemente bien lograda como para hacernos compadecer del pobre Randy y sentir esperanza por que las cosas se solucionen para él.
La historia es triste y emotiva y no deja de ser entretenida en ningún momento, tanto así que cuando estaba a punto de terminar no creía que ya hubieran pasado más de dos horas. La ambientación en los cuadriláteros también llaman la atención y aunque no soy para nada un fanático de la lucha libre (de hecho la considero boba) si me pareció por demás interesante la interacción de Randy con otros luchadores en los camerinos y dentro del ring. Ya metidos en eso, las peleas son filmadas tal y como son en los espectáculos de poca monta con el afán de atraer la atención y el dinero del público: duras y sangrientas.
Pero no todo es dulce miel. Si, la película es redonda y satisfactoria pero hasta ahí. Al verla no pude dejar de tener esa sensación de estar viendo una propuesta cualquiera sobre el deportista perdedor que tiene una última oportunidad de redimirse tipo Cinderella Man o Rocky Balboa y ni siquiera ver a la Tomei topless cada quince minutos hizo que esa sensación disminuyera.
En resumen, El Luchador es una película que vale la pena ver y disfrutar pero no es una que se deba reverenciar ni poner en un altar (como ya muchos críticos están haciendo) porque no tiene nada que no se haya visto ya en repetidas ocasiones.