lunes, 16 de abril de 2007

Cuento: Tareas Pendientes


Querido Diario:

Escribo esto porque la maestra se ha quedado dormida en su silla, así ha estado desde que llegamos. Espero que no despierte pues no he hecho la tarea. De verdad trate de hacerla pero no pude terminar, solo logre hacer quinientos renglones de los diez mil que encargo ayer. Estuve todo el día en ello, solo descanse un poco porque me dolía mucho la mano y después porque me quede dormida, pero solo un rato. Tengo miedo, hace una semana Ricky no hizo la tarea, entonces la maestra se enojo mucho y lo llevo fuera del salón para castigarlo, después de un buen rato volvió pero sin Ricky y desde entonces el ya no ha venido a clases; Aunque por lo que veo hoy mis compañeros tampoco han hecho la tarea, se nota en sus caras llenas de sudor, algunos con los ojos llorosos y otros temblando. No estoy muy segura, porque no puedo preguntarles, ni siquiera hablar. Al que habla la maestra lo castiga y después del castigo que le dio a Jonathan por hacerlo ya nadie ha vuelto a hablar. Hoy aquí sigue Jonathan pero Dios, ¡Que mal huele!.

Últimamente la maestra duerme mas y mas, a veces esta hablando (o gritando mas bien) y de repente se le ponen los ojos en blanco cae al suelo y duerme. A veces pienso que no se va a levantar de nuevo pero siempre despierta y mas enojada que antes.

Hoy cuando desperté pensé en no venir a la escuela, nadie quiere venir a la escuela, pero venimos porque la maestra ha dicho que si no nos ve en clase ira por nosotros y nos dará el castigo que le dio a Jonathan. Aunque antes de que la maestra se volviera de verdad mala muchos niños dejaron de venir porque sus papis se los llevaron de la ciudad.

La maestra nunca fue buena con nosotros, desde antes que todo cambiara ella era gruñona y encargaba mucha tarea, pero a veces reía y nos trataba bien. Ahora ya no ríe mas. Se ha vuelto mala, muy, muy mala. Me recuerda a la bruja del cuento de hanzel y gretel que me contaba mi papa. Me lo contaba de vez en cuando por las noches y como me asustaba siempre se quedaba a dormir conmigo. Extraño mucho a mi papa, y a mi mama también. Ellos salieron de casa y ya no han vuelto, pero todavía espero que regresen.

Hace unos días, antes de su castigo, cuando salimos de clase, Jonathan me dijo que de seguro mis papis ya no volverían nunca porque estaban muertos, pero a Jonathan le gustaba mucho hablar solo por hablar así que no le creo ni una palabra, de seguro mis papis están bien y vendrán pronto y no me obligaran a venir a la escuela con la maestra mala.

Quisiera no haber estado nunca en este salón con esta maestra, ningún niño tiene clases a excepción de nosotros.
Me gusta la escuela… bueno, me gustaba antes cuando estaba llena de niños y maestros y hacíamos juegos dentro del aula. Las tareas no son de mi mayor agrado pero siempre las hacia y de verdad me esforcé para hacer esta, pero es que es demasiado… aunque tal vez la maestra olvide pedirla, últimamente se le olvidan muchas cosas. ¡Si! tal vez eso pase.

La maestra aun esta en su silla tras el gran escritorio con la barbilla apoyada en el pecho. No se mueve. Me gustaría decirle a mis compañeros que nos vayamos, que salgamos corriendo y ya nunca volver. No creo que pudiera atraparnos a todos, pero me da miedo despertar a la maestra, no se si yo pudiera correr si despertara y empezara a gritar, el susto no me dejaría y lloraría como Ricky cuando se lo llevaba la maestra a darle su castigo, además, en caso de que no despertara no creo que los demás me siguieran.

Puedo ver a David y Luís llorando muy callados. Diana vomito poquito hace un rato, creo que fue por el olor de Jonathan y todos volteamos nerviosos porque hizo un poco de ruido, pero la maestra no se despertó, ni siquiera se movió. Gabriela, dos pupitres mas allá se rasca la ceja con un dedo como siempre solo que esta vez tiene la mejilla derecha manchada de sangre por el hoyo que se esta haciendo y parece no darse cuenta.

A todos nos ha castigado alguna vez. Hace días interrumpí a la maestra para pedir permiso para ir al baño y se molesto mucho, me agarro del pelo y me golpeo con el borrador hasta que me desmaye, después desperté en medio de un charco de pipi, la maestra seguía dando la clase y todos estaban callados poniendo atención.

Faltan dos horas para salir y la maestra aun no despierta, chorros de saliva y moco escurren por su barbilla y cuello, tiene la cara más roja que como siempre, se ve igual que los otros grandes pero no creo que se quede así para siempre, ya una vez pensamos eso, tenia horas dormida sin moverse, fue entonces cuando Jonathan le dijo a David “oye, creo que murió”. En ese momento la maestra abrió los ojos, los tenia rojos y muy enojados, se levanto de un brinco de la silla corrió hacia Jonathan tomo una pluma de su pupitre y se la clavo en el ojo, después tomo un lápiz e hizo lo mismo en el otro ojo mientras le gritaba “¡He dicho que guarden silencio!”. Jonathan grito y después empezó a temblar y a vomitar sangre hasta que de repente se calmo y quedo así, sentado con la cabeza hacia atrás y las plumas saliendo de sus ojos. Hace días de eso y aun sigue así pero ahora siempre esta lleno de moscas y huele horrible.

Cuando esta despierta la maestra ya no enseña como antes, empieza a hablar sobre algún tema del libro pero termina hablando de cosas sin sentido, aunque muchas veces habla de cosas feas. La ultima vez dijo que tomáramos apunte y nos dicto: “Estamos condenados todos, muertos, todos muertos, la muerte viene por nosotros y por ustedes también. Todavía no pero ya llegara por ustedes, pronto mocosos, mas pronto de lo que piensan vendrá por ustedes la muerte roja”
Antes todos los grandes hablaban de eso pero ya casi no hay grandes. Yo no sabía mucho de la muerte roja pero con las tareas de la maestra he aprendido un poco, nos dejo traer un recorte de periódico que hablará sobre la muerte roja. Eso no fue muy difícil porque en los periódicos casi todo era sobre eso. Algo decía sobre una bactesia o algo así, no supe que era eso, le quise preguntar a papa pero ese fue el día que el y mama se fueron, pero bueno, esta bactesia hacia que todos los grandes se pusieran rojos y murieran. De repente las personas grandes se enfermaban, todo el cuerpo se les ponía rojo y les salía baba y mocos por la boca y la nariz, después les salía sangre en vez de baba y ya después no se levantaban. Al principio los grandes no se enfermaban aquí, solo en África, no se donde esta ese lugar pero así decía el periódico. Después la gente se empezó a enfermar en todo el mundo. Hace tiempo también la gente de aquí empezó a enfermar. Todos estaban asustado y lloraban, yo también lloraba aunque entonces no sabia bien porque. Mi papa y mi mama no se habían enfermado cuando ya mucha gente lo estaba, pero una noche escuche a mi papa y mi mama llorar en su cuarto, mire por la puerta medio abierta y vi a mi mama viéndose en el espejo con los ojos llorosos mientras tocaba su piel que se había vuelto un poco roja, mi papa estaba sentado en la cama con las manos en la cara, también llorando. No supe que hacer, anduve dando vueltas un rato por la casa, después me fui a dormir.
Al día siguiente me desperté y ellos ya no estaban. Solo me dejaron una nota que decía que me querían mucho, que habían dejado mucha comida y agua en el cuarto de arriba, y si era cierto, estaba lleno de cosas que me gustan, sopas, latas de comida, galletas, etc. todo el cuarto repleto de comida. No se a donde fueron. Los papas de David también lo dejaron solo pero a el le dijeron que iban a Atlanta porque allí había un hospital que podría tener la medicina que curaba la muerte roja pero eso fue hace tiempo y ya no han vuelto, tal vez mis papas también fueron allí.

La maestra no había enfermado pero se había vuelto rara. Siempre se veía asustada y usaba en la boca una de esas cosas que usan los doctores y las enfermeras cuando operan, solo que ella la traía puesta todo el tiempo. Después enfermo como los demás y se volvió mala de verdad. Jonathan decía que se había vuelto loca y pienso que tiene razón.
La maestra es la ultima persona grande que he visto que no se haya dejado de levantar todavía. Ahora quedamos solo niños, al principio todos lloraban todo el tiempo pero se puede decir que ya se han calmado. Como no hay grandes, todos los niños a los que no les dejaron comida sus papis, pueden ir a las tiendas y comer todo lo que quieran. Los grandes están tirados por todos lados y ahora todo el tiempo y en todo lados huele mal.
Pienso que esta vez de verdad la maestra no despertará. Bueno, por si las dudas seguiré haciendo la tarea, tal vez si da la hora de salida pueda seguir todo el día y terminarla para mañana. ¡Si! si me esfuerzo mucho podré hacerlo.

Eso es todo por el momento querido diario.

PD. Extraño a mis papis

TAREA Edna Salazar Torres 6B Matutino 04/10/2013
501. Cuando sea grande la muerte roja también me llevara a mí
502. Cuando sea grande la muerte roja también me llevara a mí
503. Cuando sea grande la muerte roja también me llevara a mí
504. Cuando sea grande la muerte roja también me llevara a mí
505. Cuando sea grande la muerte roja también me llevara a mí
506. Cuando sea grande la muerte roja también me llevara a mí
507. Cuando sea grande la muerte roja también me llevara a mí
508. Cuando sea grande la muerte roja también me llevara a mí
509.    Cuando  sea grande la muerte roja tam

4 comentarios:

Don Rafo dijo...

Chale Ca, está bien fumado el diario, como niño acomplejado, nos vemos en Ge-Ge-Ge-Ge-Ge-Ge of Wars, tu hermano de guerra, Rafo.

nathan dijo...

pues... no lo termine pero le entendi.... ya sabes compita comparte y alucinamos mas!!... buenas vibras. =)

Øhne Gø††™ dijo...

La idea es buena, si, pero por momentos pintas al niño como un bobo, también necesitaría saber su edad, si lo describieras un poco más podría ser más escalofriante de lo que ya es, podrías causar más impacto. Pero la idea me encanto, este es el primer cuento que leo tuyo, esta chido, Salu2!!

Unknown dijo...

excelente historia... jajaja utilizando los tonos de voces adecuados, queda perfecta para mantener el suspenso!!

SALUDOS !!!